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#242junio 2021

El Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología Nuclear cambiará la vida de toda Bolivia

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¿Cómo comenzó la colaboración entre la ABEN y la Corporación Estatal Rosatom?

Bolivia comienza a tratar la incorporación de la tecnología nuclear como parte de la visión de desarrollo del país más o menos desde finales del 2013 – principios del 2014, cuando las autoridades de ese momento dan los lineamentos iniciales del Programa Nuclear Boliviano (PNB) y es en ese contexto que se identifica la necesidad de lo que sería el Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología Nuclear y las aplicaciones de la tecnología nuclear en el área de la salud.

A finales del 2014 vino una delegación rusa de ROSATOM, nos reunimos en instalaciones de la cancillería del Estado, esa fue nuestra primera interacción, ellos nos presentaron la propuesta de un centro de investigaciones y desarrollo nuclear. Recuerdo que pareció muy especial, una cosa muy linta. 

Al año siguiente, en 2015, nuestro diálogo empezó a dinamizarse y tomar mayor fuerza, concretándose la idea de construir un centro de investigación, donde se pudiera incorporar diferentes tipos de instalaciones radiológicas y nucleares. 

En marzo de 2015 una segunda delegación visita Bolivia para preparar una propuesta de cooperación que satisfagan las necesidades en el campo nuclear del país. 

En octubre del 2015 viaja una delegación boliviana de alto nivel a Rusia, fui parte de esa delegación como Viceministra de Electricidad que ese tiempo estaba a cargo del Programa Nuclear Boliviano, la delegación estaba conformada por varios viceministros del área de hidrocarburos y el Ministro de Hidrocarburos y Energías de ese entonces Luis Alberto Sánchez.

En esa oportunidad se firmó el memorándum de entendimiento entre ROSATOM y el Ministerio de Hidrocarburos y Energías, esto dio lugar para que en noviembre, diciembre, enero y febrero se trabajara de manera muy coordinada entre ambas partes y el 6 de marzo del 2015 se firmaran dos grandes acuerdos bilaterales; uno para la cooperación en el área del uso pacífico de la energía nuclear y el otro específicamente para la construcción del Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología Nuclear (CIDTN). 

¿Qué cambios ha traído esta colaboración para el sector nuclear de Bolivia y el país en general?

La colaboración entre los dos países, es un salto enorme para Bolivia, porque estamos incorporando una tecnología que los países vecinos ya lo tenían hace varias décadas. Se puede decir que ahora estamos cerrando una brecha histórica en el uso de la tecnología nuclear como un instrumento de desarrollo en diferentes áreas tanto sociales como económicas 

¿Qué opina usted, ¿cómo cambiará el estatus de Bolivia en la región latinoamericana y en la palestra internacional después de su adhesión al club de los países que poseen tecnologías nucleares?

Debemos tomar en cuenta el retraso que hemos tenido en incorporarnos al club de los países que manejan la tecnología nuclear, este retraso está siendo superado por la decisión tomada el 2013 por el Ex Presidente Evo Morales Aima y en este punto quisiera destacar que gracias al convenio de colaboración Ruso-Boliviana, ahora contamos con una tecnología mucho más avanzada y moderna que varios países de la región que llevan 30, 40 o 50 año de experiencia usándola.

También es importante hacer notar que contaremos con la primera instalación nuclear ubicada a una altura superior a 4 mil metros sobre el nivel del mar, puede que parezca que es un detalle menor, pero yo creo que tecnológicamente eso le da un valor agregado al CIDTN.

La tecnología nuclear es muy versátil y puede ser aplicada en muchas áreas, por eso veo que nos traerá grandes beneficios. Entonces creemos que el hecho de que tengamos un centro con una tecnología moderna nos pone también en la palestra del interés de la comunidad científica, se podrán desarrollar investigaciones en ciencia y tecnología. 

En un país que es minero, en un país que es agrícola, en un país que necesita tecnología en el área de salud, necesita resolver temas sociales y económicos la incorporación de estas tecnologías se nos hace muy importante.

Entre otras cosas, la tecnología nuclear contribuirá de manera significativa en mejorar la exportación de productos agrícolas, hoy no podemos exportar ni siquiera 3 manzanas, porque no tenemos el control de plagas que tienen los otros países.

Otro punto importante es que el proyecto está siendo seguido por diferentes países de la región y también, por supuesto, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) que está pendiente de los avances del proyecto y está totalmente abierto a colaborarnos, nos acompaña desde el inicio del proyecto.

Asimismo, estamos entablando otro tipo de colaboraciones y cooperaciones en otros ámbitos que antes no teníamos, por ejemplo, tenemos un acuerdo ya con el Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN), hemos tenido reuniones con los representantes del sector nuclear de Brasil, Argentina está colaborando con nosotros desde el 2014. 

¿Cómo la implementación del proyecto del CIDTN en la ciudad de El Alto está influyendo en la vida de la población local?

El 2015, uno de los temas importantes que estábamos discutiendo, fue dónde íbamos a localizar el CIDTN, este tema se trabajó con política de por medio. Muchas regiones estaban interesadas el tener el CIDTN su territorio – Potosí y Oruro, inclusive la gobernación de Santa Cruz. Pero finalmente fueron los dirigentes de El Alto los que lograron que se construya en esta ciudad este importante proyecto.

Obviamente, ellos veían que era un tema muy importante y que por supuesto un proyecto de esa envergadura iba a traer múltiples beneficios.

Hoy por hoy, en la zona donde se está construyendo el CIDTN ya tienen alcantarillado que no tenían, fibra óptica que no tenían, ahora hay una avenida muy importante que se ha financiado con recursos propios de la ABEN, que pasa por más de 40 zonas del área aledañas.

En realidad, fue un cambio fundamental inclusive para la seguridad ciudadana, porque ya hay alumbrado eléctrico, además las Fuerzas Armadas y la Policía van a interactuar con nosotros para la seguridad física del centro, lo cual también traerá más tranquilidad a esta área. 

Puedo decirles que los precios de los terrenos en la zona donde se está construyendo el centro se han incrementado a más del doble. 

El proyecto está cambiando radicalmente la vida de la gente.

¿Qué opina usted sobre los cambios que traerá este proyecto en el futuro, a medio y largo plazo?

El proyecto se está construyendo por etapas, pronto esperamos ya tener el Complejo Ciclotrón-Radioframacia y Preclínica y el Complejo Multipropósito de Irradiación, estamos trabajando con los potenciales sectores beneficiarios de estos complejos para aprovechar al máximo su rendimiento.

Creemos que el Complejo Ciclotrón-Radioframacia y Preclínica nos volverá autosuficientes en la producción de los radiofármacos. Bolivia en la actualidad debe importar todo lo que requiere en radiofarmacos, no hay posibilidad de producir nada, la construcción del CIDTN es un salto tecnológico importante para mejorar la calidad de vida de los bolivianos.

Por otro lado, el proyecto traerá desarrollo significativo al sector agrícola, ya estamos hablando con el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (SENASAG), Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (INAF) y otras instituciones estatales que están a cargo de gestionar las políticas en el área agrícola, el mejoramiento de semillas, el control de plagas, etc. Estamos negociando también con diferentes empresas tanto públicas como privadas de este sector que puedan tener interés en mejorar la conservación de alimentos para los exportadores. De esta manera estamos creando una dinámica, muy ágil en el proyecto CIDTN. 

Espero también que en el CIDTN tenga mucho flujo de investigadores, las universidades están muy interesadas, vienen a conversar con nosotros, por ejemplo, hace un mes vino el vicerrector de la Universidad Mayor de San Simón de la ciudad de Cochabamba, para establecer líneas de trabajo entre esa universidad y la ABEN, hay expectativa en el área académica, asimismo estamos gestionando que se armen trabajos prácticos en diferentes entes académicos para la aplicación de la tecnología nuclear en diferentes sectores.

Por otra parte estamos en conversaciones con el archivo central de la Corporación Minera de Bolivia (COMIBOL), que es la empresa estatal minera, para poder trabajar en sus archivos documentales utilizando la irradiación para su conservación. 

Se puede decir que estamos entrando en una dinámica de hacernos conocer, de hacer conocer los beneficios de la tecnología nuclear y estoy segura que habrá mucho movimiento no solo de los funcionarios que van a trabajar en el centro, sino también del intercambio de investigadores desarrollando tecnología. 

¿Cómo evalúa usted el estado actual de la alianza con la Corporación Estatal Rosatom?

Más allá de lo que ha pasado en 2019 – 2020, el Golpe de Estado que nos llevó a la paralización de las comunicaciones que teníamos hasta el 2019, creo que cada día se consolida más ya habíamos establecido una relación de mucha confianza con Rosatom y con la Federación de Rusia y desde que retornamos a la democracia nuestro presidente Luis Arce retomó muy rápidamente esta relación confianza mutua que nos permite entendernos, ser más ágiles en las conversaciones y toma de decisiones. 

¿Cómo evalúa usted las perspectivas del desarrollo de la cooperación bilateral? 

Rusia es un país con mucho desarrollo en todos los ámbitos de la industria, en la parte tecnológica ni que decir, creo que existen muchos espacios para el desarrollo de la cooperación que se ha entablado y nuevas oportunidades de colaboración conjunta en otros ámbitos. 

Hay algo muy natural e importante, Bolivia es un país de muchos recursos naturales estratégicos y Rusia tiene un alto desarrollo tecnológico, juntando amabas cosas nos permite fácilmente vislumbrar posibles áreas de desarrollo de un trabajo conjunto, nos completamos muy bien.

¿Cuáles nuevas áreas de cooperación y proyectos conjuntos pueden surgir en el futuro?

Rosatom participó recientemente a través de una de sus subsidiarias especializadas en el área de litio (se trata del grupo de empresas Tenex – nota del editor) en el Seminario Internacional y Lanzamiento de Convocatoria de Tecnologías de Extracción Directa del Litio que organizo el gobierno nacional, esto es un ejemplo de que hay antecedentes de acercamiento en diferentes rubros. 

En el área nuclear creo que todavía hay varios aspectos nuevos en los que podemos seguir trabajando entre ambas partes.

También se está desarrollando la colaboración en los temas de exportaciones de alimentos, por ejemplo, en 2019 se dio exportaciones de alimentos hacia Rusia, la carne, entre otros. Creo que hay un espacio para aumentar la exportación ya sea de carne, ya sea de frutas exóticas, utilizando la tecnología nuclear y que por supuesto es donde queremos incidir. 

En fin, veo que hay mucho espacio para desarrollar y fortalecer la relación bilateral.

Usted es una de las pocas mujeres que ocupan por muchos años un cargo tan alto en un sector de alta tecnología como lo es el sector nuclear. ¿Qué opina usted sobre la influencia del desarrollo de esta área de actividad en el papel de las mujeres en la ciencia y tecnología?

El sector nuclear y la política de su incorporación en la economía del Estado, está permitiendo que Bolivia entre en una etapa de desarrollo de ciencia y tecnología sobre la base de formación académica científica dura, como los llamamos aquí, se trata de física, química y las diversas ingenierías, carreras que por lo general e históricamente, han sido hegemónicamente masculinas por lo menos en Latinoamérica y también en Bolivia, ahora cuenten con la importante participación de las mujeres.

Considero importante dar oportunidades a las mujeres empezando desde la educación, algo que pueda parecer menor y no lo es, es el trabajo que estamos desarrollando conjuntamente con Rosatom en un libro infantil que expone e informa el tema de las virtudes del Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología Nuclear, la protagonista principal del cuento es una niña, es una mujer. 

Detalles como la igualdad de oportunidades tienen que ir trabajándose desde edades tempranas tanto en niñas como niños. Hay que ayudar en la familiarización de la tecnología nuclear y al mismo tiempo abrir espacios para que las niñas no piensen que ellas por ejemplo, no pueden arreglar una bicicleta por que tienen que hacerlo los niños, debemos abrir espacios para que las niñas también piensen en la posibilidad de estudiar carreras que hasta ahora solo son reservadas a varones.

Quisiera resaltar que por ejemplo un 44% de los becarios de los más o menos 117 becarios que tenemos actualmente a través de los contratos de la ABEN son mujeres, este hecho es importante, porque estamos dando oportunidades, mostrando que las mujeres tienen mucho potencial, nuestras científicas, son físicas, químicas, ingenieras altamente calificadas, tienen liderazgo,  no sé si es por casualidad, pero por lo menos entre un 60% y 70% de los cargos directivos de la ABEN están ocupados por mujeres. 

Tomando en consideración que este es un proyecto muy importante en términos de ciencia y tecnología, no tiene más de 5 años, creo que nuestra responsabilidad en la formación de recursos humanos es crear ciertos mecanismos, ciertas medidas para apoyar y promover a que las mujeres jóvenes puedan animarse a estudiar carreras como matemática, física, biología o ingeniería y que tengan la posibilidad de ejercer su vocación en ámbitos como este.

Parte del trabajo de la ABEN es introducir temas de tecnología nuclear en la educación regular, las actividades curriculares que estamos planteando incluyen aspectos de género.

El hecho de que tengamos varios convenios con diferentes universidades del país también nos da la posibilidad y la responsabilidad de poder incluir estos temas de género dentro del trabajo con las universidades. 

Creo que es una responsabilidad importante que tenemos.

Como Directora General ejecutiva de la ABEN, puedo decir que tengo mucha confianza y tranquilidad, siento seguridad de que se están haciendo bien las cosas.

El hecho de que tengamos a un socio tecnológico como Rosatom, considerando que Rusia tiene una historia en el ámbito nuclear de más de 75 años y que es uno de los pocos países que maneja la tecnología nuclear en toda su cadena, realmente nos da la confianza y la tranquilidad de estar con los mejores. 

 Tengo la certeza que somos el proyecto bilateral más significativo de Bolivia y Rusia.