Cambios para mejor
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#251marzo 2022

Cambios para mejor

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En la ciudad de El Alto de Bolivia, Rosatom está construyendo el Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología Nuclear (CIDTN). Gracias al CIDTN, el país recibirá beneficios claros para todos, como: aumentar la vida útil de los productos alimenticios y, en el futuro, aumentar el volumen de las exportaciones de productos agrícolas, diagnosticar el cáncer a tiempo y con precisión para su tratamiento eficaz. Pero incluso ahora, las vidas de quienes viven en la región donde se ubicará el futuro centro están cambiando para mejor. En una entrevista con Rosatom Newsletter, el secretario del Sector Central de la Federación de Cabildos Distritales de El Alto, Adolfo Colque Pati, habló sobre cómo se inició el proyecto y qué cambios ya se han producido.

El Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología Nuclear (CIDTN) es la primera instalación nuclear de Bolivia. Se está construyendo en la ciudad de El Alto a una altura de 4.000 metros sobre el nivel del mar y será el proyecto nuclear de montaña más alto del mundo. En septiembre de 2017 se firmó el contrato general para la construcción del CIDTN entre Rosatom y la Agencia Boliviana de Energía Atómica (ABEN). El proyecto del Centro consta de cuatro fases. La primera y la segunda incluyen un El Complejo Ciclotrón-Radiofarmacia y Preclínica y un Centro de Irradiación Multifuncional. La tercera y la cuarta etapa incluyen un complejo de reactores con un reactor de investigación y un laboratorio de radiobiología y radioecología.

El Alto pertenece al departamento de La Paz. Es la metrópolis de montaña más alta del mundo. El departamento de La Paz junto con el centro administrativo, la ciudad de La Paz (1,8 millones de habitantes) incluye 20 provincias.

– Por favor, cuéntenos un poco sobre usted y su trabajo como dirigente.

Yo he empezado aquí como dirigente vecinal en el año 2013. Pero antes de asumir yo era un vecino más que participaba en diferentes reuniones donde siempre me gustaba expresarme.

Una vez uno de los participantes de un encuentro me dijo: sería bueno que seas tú el presidente de esta zona. Por esta razón yo pensé, ¿y por qué no? Así podré ayudar a los vecinos y a las vecinas de los barrios que realmente lo necesitan, entonces, me puse esa meta, y en 2013 he asumido como presidente de la zona Urbanización La Paz de la ciudad de El Alto y tuve la oportunidad de trabajar por el bienestar de los vecinos de nuestra zona.

Posteriormente, como presidente, he llegado a conocer a nuestro compañero Alfonso Ramos que también fue uno de los dirigentes locales de nuestra zona, logramos convocar a varios compañeros más para trabajar juntos y conseguimos muchos logros para el Distrito 8. Entre ellos está nuestro gran orgullo que es el Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología Nuclear (CIDTN).

– ¿Cuéntenos por favor cómo fue el inicio del proyecto del Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología Nuclear?

Un día, un concejal local nos contó a mí y a Alfonso que justamente en aquel momento el Comité Cívico de la ciudad de La Paz estaba determinando qué ivan a hacer con este proyecto de magnitud.

Entonces Alfonso y yo fuimos allá con otros presidentes, en total éramos 6, cuando llegamos, nos enteramos de que se ha comentado que este proyecto de magnitud lo estaban rechazando los de la zona de Mallasa, porque “va a atentar contra la humanidad”. Pensaron así, porque los activistas los habían malinformado.

Y de allí se creó una confusión, entonces, yo me levanté y dije que este proyecto tenía que quedarse en la ciudad de El Alto, nosotros no podíamos permitir que se fuera a otro lugar y que estábamos predispuestos a que se construya el proyecto en El Alto, me estaba arriesgando la gente me aplaudió y me apoyó, se me acercaron muchos vecinos y vecinas de mi distrito que yo ni siquiera conocía apoyándome.

Luego, convocamos un ampliado de los presidentes del Distrito 8, algunos de los participantes del encuentro no estaban de acuerdo con este proyecto, porque no tenían información correcta. Nosotros contamos a nuestros hermanos para qué sirve el Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología Nuclear y explicamos que iba a ayudar a que las zonas aledañas progresen en lo que concierne a los servicios básicos, y desarrollo de la infraestructura.

Al final, la gente lo aceptó, y nosotros logramos que el proyecto se quedase en El Alto, incluso mandamos a Evo Morales, que era el presidente de Bolivia en esa época, una nota pidiendo que el Centro sea construido en el Distrito 8.

Luego tuvimos que definir el área donde sería implementado este proyecto de magnitud, nos delegaron para que buscásemos un lugar. Para eso nosotros subimos el cerro más alto de la zona, Apacheta Waranca, y de allí pudimos ver un espacio adecuado.

Descubrimos que este territorio pertenecía al Estado, en particular, al Banco Central de Bolivia, pero sólo eran 16 hectáreas, y para la construcción hacían falta 20 hectáreas, conseguimos ponernos de acuerdo con los comunarios de Parcopata para que nos dieran las 4 hectáreas más que faltaban, así conseguimos las 20 hectáreas necesarias.

– ¿Para usted, por qué es importante el proyecto del Centro?

Bueno:

Primero, casi todos de los países de Latinoamérica, menos Bolivia, tienen este tipo de instalaciones.

Segundo, es bien importante, porque nos permitirá irradiar o esterilizar nuestros productos agrícolas, lo cual ayudará a prolongar su vida útil y garantizar nuestra seguridad alimentaria.

Tercero, aquí se producirán los fármacos que permiten detectar el cáncer en etapa temprana y tratarlo mejor. Es muy importante para nosotros, porque hoy en día vemos cada vez más personas con enfermedades oncológicas.

Es un proyecto de magnitud que Bolivia necesita. Tales proyectos deben ser realizados en las zonas dispuestas a luchar por ellos.

– ¿Como consiguió convencer las autoridades a construir el Centro justamente aquí?

Al inicio, nosotros tuvimos muchos percances, porque los opositores del proyecto llegaban a todos lados con fotografías y hasta con las caricaturas de Los Simpson, contaron sobre la tragedia de Chernóbil y asustaban a la gente.

Yo participé en varios cursos sobre el tema organizados por la Agencia Boliviana de Energía Nuclear (ABEN), y ya sabía qué es el Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología Nuclear, allí nos contaron que la potencia del reactor era muy baja, y el cuerpo del reactor estaría muy bien protegido. Nos mostraron también cómo exactamente funciona la instalación. Conté todo lo que había aprendido a los presidentes de diferentes comunidades locales y a otras personas que conocía.

Además, pedí a la agencia ABEN que haga una oficina en nuestro Distrito 8 para poder socializar y ayudar a la gente, pero, desafortunadamente, por ahora no se ha podido hacerlo.

También pedimos que se le ofreciera a la gente de nuestra zona tenga una oportunidad de recibir un empleo digno que les corresponde, porque ahora, por diversas razones, hay mucha gente desempleada.

¡El proyecto generará tantos empleos nuevos!

Y aquí tenemos a los profesionales que merecen que se les ofrezca una oportunidad. Justamente por eso peleamos.

Contamos mucho a la población local sobre el proyecto, y poco a poco la gente entendió que el centro traerá muchos beneficios a nuestro país.

Durante este periodo cambiaron varios directores en la ABEN. Me acuerdo de que hemos empezado con Silverio Chávez, con él trabajamos muy de cerca, en aquel entonces, la señora Hortensia Jiménez estaba de viceministra, trabajamos muy de cerca con ella también. Ahora ocupa el cargo de la Directora General Ejecutiva de la ABEN.

– ¿Qué obstáculos usted tuvo que enfrentar en su lucha por la implementación del proyecto? ¿Cómo logró superarlos?

Las mismas autoridades locales, inclusive las del municipio, se opusieron al proyecto, hasta la exalcaldesa Soledad Chapetón estaba en contra, pero nosotros seguimos contando a la gente todos los detalles de lo qué es el centro y cómo funcionaria.

Y al final ni siquiera las autoridades podían decir nada, porque es complicado ir contra nosotros, los dirigentes, líderes sociales, se han tenido que abstener y aceptar la situación.

Al final, las autoridades en su mayoría aprobaron el proyecto, cuando les hablamos del proyecto ya no dicen nada, no discuten. Yo simplemente creo que no dejan de sorprenderse por el nivel de este proyecto.

Aparte de la descoordinación inicial con el gobierno municipal, también había otro tipo de obstáculos, tales como, por ejemplo, la tardanza debida a la traducción del ruso al inglés. Me alegro de que por fin todo eso se quedó atrás.

Sin embargo, siempre hay personas que no apoyan el proyecto, y creo que es porque necesitan más información, no nos olvidemos, que a veces lo bueno que se dice puede ser tergiversado y transformado en malo, los hechos positivos pueden ser presentados como algo negativo. Y la única manera de combatir la desconfianza es mantener este ritmo, es  seguir informando a la gente de todas las edades sobre el CIDTN. Por eso me gustaría sugerir que se realice más trabajo de socialización y enseñanza.

 – ¿Qué cambios positivos ya han acontecido en el Distrito 8 y toda la ciudad de El Alto gracias a la construcción del Centro?

Cuando este proyecto recién había entrado, el primer cambio positivo fue la entrada de los servicios básicos. Fue construido el alcantarillado, mejoró el sistema del suministro de agua. Muchas personas nos agradecieron por esto.

Hemos tardado harto antes de que comenzara la construcción del CIDTN, las autoridades no nos ayudaban, nos carteaban, se quejaban de que no había presupuesto, pero tan pronto comenzó la implementación del proyecto, todo se tornó más fácil, porque también hubo presión de parte del gobierno hacia las autoridades locales.

Logramos que entren los servicios básicos en nuestro distrito, y eso también ha ayudado a las zonas aledañas, han aprovechado los que no son parte de nuestra zona, ya que fueron incluidas muchas urbanizaciones que también carecían de los servicios básicos, en todo el mejoramiento en la calidad de vida.

Además, ya está entrando el gas domiciliario en nuestro distrito y en las zonas aledañas. En principio, el proyecto ayudó a mejorar mucho las condiciones de vida de varias urbanizaciones. Y creo que, si no fuera por el proyecto, estos lugares aún seguirían sufriendo por falta de los servicios básicos.

También pedimos que la avenida de Copacabana sea mejorada, esta avenida es desde Ventilla hasta el Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología Nuclear.

Asimismo, gracias al Centro fue construida la avenida Arica, y ahora muchos vecinos de la calle al frente están pidiendo que esta carretera se complete al otro frente con un carril de bajada, porque este de subida lo están utilizando tanto para subir, como para bajar.

Entonces, podemos decir que el proyecto nos trajo sólo beneficios y nos permitió realizar muchas otras iniciativas, que nos ayudan. Por supuesto, todavía no es suficiente, porque, como usted ha visto, el Distrito 8 es inmenso y con muchas necesidades. Así que seguimos trabajando.

En el futuro, esperamos que las calles sean aún más embellecidas, seguramente ya las van a arborizar, colocar asfalto. Sé que el presupuesto todavía no da para todo, pero, de igual manera, sé que nuestro Distrito 8 lo merece, porque hemos luchado, hemos dado la cara, alma, vida y corazón para que eso acontezca.

– Cuéntenos por favor, ¿de qué manera el proyecto va a influir en los jóvenes locales?

Va a influir mucho, ya que es un proyecto a nivel internacional, gracias al centro, aquí va a venir gente de todos los departamentos y del exterior, de diferentes países de Latinoamérica. Hasta creo que tendremos turistas, que querrán conocer el Centro, y nuestra área va a comenzar a crecer, van a aparecer hoteles.

Los mismos vecinos y vecinas van a buscar la mejor manera de atender a la gente que llegue, crear mejores condiciones para los visitantes. A su vez, eso va a servir de apoyo para el mismo proyecto.

– ¿Y qué dicen ahora los vecinos sobre el proyecto? ¿Cómo ha cambiado su actitud hacia el Centro?

Están muy contentos en su gran parte, lo sé, porque viajo constantemente por las urbanizaciones más lejanas socializando el tema del Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología Nuclear. Me invitan a los aniversarios, tomas de posesión, y yo siempre hablo del Centro.

Nuestra gente está muy contenta y con estas miras de poder tener una mejoría en la calidad de vida, en tener mejores casas para vivir.

Lo único que están exigiendo es que se entregue ya para que puedan empezar a aprovechar todos los beneficios para los cuales fue pensado.

Pero sé también que el proyecto está siendo implementado de acuerdo con los planos aprobados, que las instalaciones de la primera y la segunda etapas de la construcción ya están listas para la puesta en marcha y las de la tercera y la cuarta etapas están en construcción. Siempre paso por allí y veo cómo está avanzando el trabajo. Creo que debemos seguir contando a la gente todo lo que se está haciendo.

#251marzo 2022

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En la ciudad de El Alto de Bolivia, Rosatom está construyendo el Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología Nuclear (CIDTN). Gracias al CIDTN, el país recibirá beneficios claros para todos, como: aumentar la vida útil de los productos alimenticios y, en el futuro, aumentar el volumen de las exportaciones de productos agrícolas, diagnosticar el cáncer a tiempo y con precisión para su tratamiento eficaz. Pero incluso ahora, las vidas de quienes viven en la región donde se ubicará el futuro centro están cambiando para mejor. En una entrevista con Rosatom Newsletter, el secretario del Sector Central de la Federación de Cabildos Distritales de El Alto, Adolfo Colque Pati, habló sobre cómo se inició el proyecto y qué cambios ya se han producido.

El Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología Nuclear (CIDTN) es la primera instalación nuclear de Bolivia. Se está construyendo en la ciudad de El Alto a una altura de 4.000 metros sobre el nivel del mar y será el proyecto nuclear de montaña más alto del mundo. En septiembre de 2017 se firmó el contrato general para la construcción del CIDTN entre Rosatom y la Agencia Boliviana de Energía Atómica (ABEN). El proyecto del Centro consta de cuatro fases. La primera y la segunda incluyen un El Complejo Ciclotrón-Radiofarmacia y Preclínica y un Centro de Irradiación Multifuncional. La tercera y la cuarta etapa incluyen un complejo de reactores con un reactor de investigación y un laboratorio de radiobiología y radioecología.

El Alto pertenece al departamento de La Paz. Es la metrópolis de montaña más alta del mundo. El departamento de La Paz junto con el centro administrativo, la ciudad de La Paz (1,8 millones de habitantes) incluye 20 provincias.

– Por favor, cuéntenos un poco sobre usted y su trabajo como dirigente.

Yo he empezado aquí como dirigente vecinal en el año 2013. Pero antes de asumir yo era un vecino más que participaba en diferentes reuniones donde siempre me gustaba expresarme.

Una vez uno de los participantes de un encuentro me dijo: sería bueno que seas tú el presidente de esta zona. Por esta razón yo pensé, ¿y por qué no? Así podré ayudar a los vecinos y a las vecinas de los barrios que realmente lo necesitan, entonces, me puse esa meta, y en 2013 he asumido como presidente de la zona Urbanización La Paz de la ciudad de El Alto y tuve la oportunidad de trabajar por el bienestar de los vecinos de nuestra zona.

Posteriormente, como presidente, he llegado a conocer a nuestro compañero Alfonso Ramos que también fue uno de los dirigentes locales de nuestra zona, logramos convocar a varios compañeros más para trabajar juntos y conseguimos muchos logros para el Distrito 8. Entre ellos está nuestro gran orgullo que es el Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología Nuclear (CIDTN).

– ¿Cuéntenos por favor cómo fue el inicio del proyecto del Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología Nuclear?

Un día, un concejal local nos contó a mí y a Alfonso que justamente en aquel momento el Comité Cívico de la ciudad de La Paz estaba determinando qué ivan a hacer con este proyecto de magnitud.

Entonces Alfonso y yo fuimos allá con otros presidentes, en total éramos 6, cuando llegamos, nos enteramos de que se ha comentado que este proyecto de magnitud lo estaban rechazando los de la zona de Mallasa, porque “va a atentar contra la humanidad”. Pensaron así, porque los activistas los habían malinformado.

Y de allí se creó una confusión, entonces, yo me levanté y dije que este proyecto tenía que quedarse en la ciudad de El Alto, nosotros no podíamos permitir que se fuera a otro lugar y que estábamos predispuestos a que se construya el proyecto en El Alto, me estaba arriesgando la gente me aplaudió y me apoyó, se me acercaron muchos vecinos y vecinas de mi distrito que yo ni siquiera conocía apoyándome.

Luego, convocamos un ampliado de los presidentes del Distrito 8, algunos de los participantes del encuentro no estaban de acuerdo con este proyecto, porque no tenían información correcta. Nosotros contamos a nuestros hermanos para qué sirve el Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología Nuclear y explicamos que iba a ayudar a que las zonas aledañas progresen en lo que concierne a los servicios básicos, y desarrollo de la infraestructura.

Al final, la gente lo aceptó, y nosotros logramos que el proyecto se quedase en El Alto, incluso mandamos a Evo Morales, que era el presidente de Bolivia en esa época, una nota pidiendo que el Centro sea construido en el Distrito 8.

Luego tuvimos que definir el área donde sería implementado este proyecto de magnitud, nos delegaron para que buscásemos un lugar. Para eso nosotros subimos el cerro más alto de la zona, Apacheta Waranca, y de allí pudimos ver un espacio adecuado.

Descubrimos que este territorio pertenecía al Estado, en particular, al Banco Central de Bolivia, pero sólo eran 16 hectáreas, y para la construcción hacían falta 20 hectáreas, conseguimos ponernos de acuerdo con los comunarios de Parcopata para que nos dieran las 4 hectáreas más que faltaban, así conseguimos las 20 hectáreas necesarias.

– ¿Para usted, por qué es importante el proyecto del Centro?

Bueno:

Primero, casi todos de los países de Latinoamérica, menos Bolivia, tienen este tipo de instalaciones.

Segundo, es bien importante, porque nos permitirá irradiar o esterilizar nuestros productos agrícolas, lo cual ayudará a prolongar su vida útil y garantizar nuestra seguridad alimentaria.

Tercero, aquí se producirán los fármacos que permiten detectar el cáncer en etapa temprana y tratarlo mejor. Es muy importante para nosotros, porque hoy en día vemos cada vez más personas con enfermedades oncológicas.

Es un proyecto de magnitud que Bolivia necesita. Tales proyectos deben ser realizados en las zonas dispuestas a luchar por ellos.

– ¿Como consiguió convencer las autoridades a construir el Centro justamente aquí?

Al inicio, nosotros tuvimos muchos percances, porque los opositores del proyecto llegaban a todos lados con fotografías y hasta con las caricaturas de Los Simpson, contaron sobre la tragedia de Chernóbil y asustaban a la gente.

Yo participé en varios cursos sobre el tema organizados por la Agencia Boliviana de Energía Nuclear (ABEN), y ya sabía qué es el Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología Nuclear, allí nos contaron que la potencia del reactor era muy baja, y el cuerpo del reactor estaría muy bien protegido. Nos mostraron también cómo exactamente funciona la instalación. Conté todo lo que había aprendido a los presidentes de diferentes comunidades locales y a otras personas que conocía.

Además, pedí a la agencia ABEN que haga una oficina en nuestro Distrito 8 para poder socializar y ayudar a la gente, pero, desafortunadamente, por ahora no se ha podido hacerlo.

También pedimos que se le ofreciera a la gente de nuestra zona tenga una oportunidad de recibir un empleo digno que les corresponde, porque ahora, por diversas razones, hay mucha gente desempleada.

¡El proyecto generará tantos empleos nuevos!

Y aquí tenemos a los profesionales que merecen que se les ofrezca una oportunidad. Justamente por eso peleamos.

Contamos mucho a la población local sobre el proyecto, y poco a poco la gente entendió que el centro traerá muchos beneficios a nuestro país.

Durante este periodo cambiaron varios directores en la ABEN. Me acuerdo de que hemos empezado con Silverio Chávez, con él trabajamos muy de cerca, en aquel entonces, la señora Hortensia Jiménez estaba de viceministra, trabajamos muy de cerca con ella también. Ahora ocupa el cargo de la Directora General Ejecutiva de la ABEN.

– ¿Qué obstáculos usted tuvo que enfrentar en su lucha por la implementación del proyecto? ¿Cómo logró superarlos?

Las mismas autoridades locales, inclusive las del municipio, se opusieron al proyecto, hasta la exalcaldesa Soledad Chapetón estaba en contra, pero nosotros seguimos contando a la gente todos los detalles de lo qué es el centro y cómo funcionaria.

Y al final ni siquiera las autoridades podían decir nada, porque es complicado ir contra nosotros, los dirigentes, líderes sociales, se han tenido que abstener y aceptar la situación.

Al final, las autoridades en su mayoría aprobaron el proyecto, cuando les hablamos del proyecto ya no dicen nada, no discuten. Yo simplemente creo que no dejan de sorprenderse por el nivel de este proyecto.

Aparte de la descoordinación inicial con el gobierno municipal, también había otro tipo de obstáculos, tales como, por ejemplo, la tardanza debida a la traducción del ruso al inglés. Me alegro de que por fin todo eso se quedó atrás.

Sin embargo, siempre hay personas que no apoyan el proyecto, y creo que es porque necesitan más información, no nos olvidemos, que a veces lo bueno que se dice puede ser tergiversado y transformado en malo, los hechos positivos pueden ser presentados como algo negativo. Y la única manera de combatir la desconfianza es mantener este ritmo, es  seguir informando a la gente de todas las edades sobre el CIDTN. Por eso me gustaría sugerir que se realice más trabajo de socialización y enseñanza.

 – ¿Qué cambios positivos ya han acontecido en el Distrito 8 y toda la ciudad de El Alto gracias a la construcción del Centro?

Cuando este proyecto recién había entrado, el primer cambio positivo fue la entrada de los servicios básicos. Fue construido el alcantarillado, mejoró el sistema del suministro de agua. Muchas personas nos agradecieron por esto.

Hemos tardado harto antes de que comenzara la construcción del CIDTN, las autoridades no nos ayudaban, nos carteaban, se quejaban de que no había presupuesto, pero tan pronto comenzó la implementación del proyecto, todo se tornó más fácil, porque también hubo presión de parte del gobierno hacia las autoridades locales.

Logramos que entren los servicios básicos en nuestro distrito, y eso también ha ayudado a las zonas aledañas, han aprovechado los que no son parte de nuestra zona, ya que fueron incluidas muchas urbanizaciones que también carecían de los servicios básicos, en todo el mejoramiento en la calidad de vida.

Además, ya está entrando el gas domiciliario en nuestro distrito y en las zonas aledañas. En principio, el proyecto ayudó a mejorar mucho las condiciones de vida de varias urbanizaciones. Y creo que, si no fuera por el proyecto, estos lugares aún seguirían sufriendo por falta de los servicios básicos.

También pedimos que la avenida de Copacabana sea mejorada, esta avenida es desde Ventilla hasta el Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología Nuclear.

Asimismo, gracias al Centro fue construida la avenida Arica, y ahora muchos vecinos de la calle al frente están pidiendo que esta carretera se complete al otro frente con un carril de bajada, porque este de subida lo están utilizando tanto para subir, como para bajar.

Entonces, podemos decir que el proyecto nos trajo sólo beneficios y nos permitió realizar muchas otras iniciativas, que nos ayudan. Por supuesto, todavía no es suficiente, porque, como usted ha visto, el Distrito 8 es inmenso y con muchas necesidades. Así que seguimos trabajando.

En el futuro, esperamos que las calles sean aún más embellecidas, seguramente ya las van a arborizar, colocar asfalto. Sé que el presupuesto todavía no da para todo, pero, de igual manera, sé que nuestro Distrito 8 lo merece, porque hemos luchado, hemos dado la cara, alma, vida y corazón para que eso acontezca.

– Cuéntenos por favor, ¿de qué manera el proyecto va a influir en los jóvenes locales?

Va a influir mucho, ya que es un proyecto a nivel internacional, gracias al centro, aquí va a venir gente de todos los departamentos y del exterior, de diferentes países de Latinoamérica. Hasta creo que tendremos turistas, que querrán conocer el Centro, y nuestra área va a comenzar a crecer, van a aparecer hoteles.

Los mismos vecinos y vecinas van a buscar la mejor manera de atender a la gente que llegue, crear mejores condiciones para los visitantes. A su vez, eso va a servir de apoyo para el mismo proyecto.

– ¿Y qué dicen ahora los vecinos sobre el proyecto? ¿Cómo ha cambiado su actitud hacia el Centro?

Están muy contentos en su gran parte, lo sé, porque viajo constantemente por las urbanizaciones más lejanas socializando el tema del Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología Nuclear. Me invitan a los aniversarios, tomas de posesión, y yo siempre hablo del Centro.

Nuestra gente está muy contenta y con estas miras de poder tener una mejoría en la calidad de vida, en tener mejores casas para vivir.

Lo único que están exigiendo es que se entregue ya para que puedan empezar a aprovechar todos los beneficios para los cuales fue pensado.

Pero sé también que el proyecto está siendo implementado de acuerdo con los planos aprobados, que las instalaciones de la primera y la segunda etapas de la construcción ya están listas para la puesta en marcha y las de la tercera y la cuarta etapas están en construcción. Siempre paso por allí y veo cómo está avanzando el trabajo. Creo que debemos seguir contando a la gente todo lo que se está haciendo.