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#256septiembre 2022

Luz verde para la energía nuclear

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La Unión Europea ha reconocido que la energía nuclear cumple con los criterios de sostenibilidad. En términos generales, en el contexto de la crisis energética y la agenda climática que siguen siendo factores relevantes, la energía nuclear, como hace medio siglo, es atractiva. Esto lo confirman las cifras, incluidos los cálculos económicos.

Reconocimiento europeo

En julio de 2022, 328 diputados del Parlamento europeo se opusieron a un intento de bloquear la inclusión de gas y la energía atómica en la taxonomía de Europa. Es un documento que define, a nivel de la UE, qué actividades son ambientalmente sostenibles y cuáles no. Los 278 diputados se pronunciaron a favor de la no inclusión de estos tipos de energía en la Taxonomía y 33 se abstuvieron. Anteriormente, la Comisión Europea había aprobado la inclusión de la energía nuclear y el gas en la Taxonomía. Como era de esperar, el Consejo Europeo tampoco se opondrá al gas y a la energía atómica, por lo que, a partir del 1° de enero de 2023, la energía nuclear se incluirá en la Taxonomía como una actividad transitoria que contribuye en el logro de la neutralidad climática.

La votación en el Parlamento Europeo mostró claramente a la comunidad financiera que la energía nuclear recibirá el apoyo de los parlamentarios. Finalmente escucharon a los científicos y reconocieron que la inversión sostenible en la energía nuclear ayudará a la UE a lograr la neutralidad de carbono para 2050. Los gobiernos, los inversores y la industria deben actuar inmediatamente para acelerar la introducción de las nuevas capacidades nucleares para el logro de este objetivo”, dijo Sama Bilbao y León, Directora General de la Asociación Nuclear Mundial, que representa los intereses de la industria nuclear internacional.

En Rusia, desde marzo de 2021, la energía nuclear se incluyó en la taxonomía nacional de las actividades ambientalmente sostenibles.

El resultado más importante de la inclusión en la Taxonomía es el acceso de los proyectos nucleares a un financiamiento preferencial o subsidiado, «verde». Los inversores institucionales podrán informar sobre los proyectos que utilizan las tecnologías nucleares como sostenibles, aumentando la proporción y el volumen de las inversiones dirigidas a los objetivos climáticos de la UE (ver Referencias).

La financiación «sostenible» se dirigirá principalmente a los proyectos europeos, pero también va a ser posible la inversión en los proyectos fuera de la UE. “Dada la naturaleza global de los mercados financieros y los flujos comerciales, la Taxonomía de la UE afectará a las empresas no europeas. Por ejemplo, un inversor o asesor financiero fuera de la UE que ofrezca productos en Europa debe cumplir con el Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles, que exige que los productos de la inversión cumplan con esta Taxonomía. Además, si una empresa no europea tiene inversores ubicados en la UE, es probable que requieran que la empresa proporcione información sobre el cumplimiento de la Taxonomía de la UE”, comentó BNP Paribas, uno de los bancos franceses de inversión más grandes del sistema financiero mundial.

La energía nuclear es climáticamente más ventajosa que la solar y la eólica.

La crisis energética que comenzó en la segunda mitad de 2021 provocó un aumento del interés por la energía nuclear, porque es libre de carbono, confiable y poco dependiente de los caprichos del clima. Como mencionábamos en nuestra edición de Newsletter de noviembre, ya había surgido una tendencia similar en respuesta a la crisis energética de 1973.

Así lo dice también el informe de junio de la AIE, titulado como “Energía nuclear y una transición energética segura”: “En la década posterior a la crisis del petróleo de 1973, se inició la construcción de centrales nucleares con una capacidad total de casi 170 GW. Esas centrales nucleares todavía representan el 40% de las capacidades nucleares existentes. Y durante la última década, la capacidad total de los reactores recién construidos es de solo 56 GW. Teniendo la voluntad política y con la reducción de los costos, la crisis energética actual podría provocar un resurgimiento similar de la energía nuclear«.

La energía nuclear es excelente para resolver no solo los problemas energéticos, sino también ambientales. “La energía nuclear, con sus 413 GW de capacidad operativa en 32 países, sirve para ambos propósitos: ayuda a evitar 1,5 gigatoneladas de emisiones a nivel mundial y reduce la demanda mundial de gas en 180.000 millones de metros cúbicos por año”, dice el documento. La oportunidad para resolver ambos problemas mediante el desarrollo de las tecnologías nucleares es el mensaje principal del informe.

Los autores del informe emitieron una lista de recomendaciones a los gobiernos que tienen la intención de desarrollar la energía nuclear (ver más abajo). El informe también señala que las centrales nucleares deberían costar alrededor de 5.000 dólares por kW en las economías desarrolladas para 2030. Y si quieren competir con opciones alternativas, aún es más bajo: “Aumentar el papel de la energía nuclear requerirá una reducción aún mayor en los costos de la construcción. Las centrales hidroeléctricas, las centrales de biocombustibles y las centrales de combustibles fósiles que utilizan las tecnologías de captura de carbono siguen siendo la principal alternativa para ello en términos de las emisiones. Si se mantienen las oportunidades para expandir el uso de este tipo de fuentes alternativas y se garantiza que las tecnologías de captura de carbono estén disponibles comercialmente, entonces la energía nuclear para seguir siendo competitiva, debería reducir los costos de construcción de nuevas capacidades a 2.000-3.000 dólares por kW (a precios de 2020)«. Según los cálculos de los autores del informe, considerando el costo del financiamiento, desmantelamiento y eliminación de los desechos, se estima que el precio nivelado de la electricidad para un proyecto viable debería ser entre 40 y 80 dólares por MWh. El mensaje es bastante obvio, en primer lugar, los constructores de las plantas nucleares deben reducir los gastos de capital y demostrarlo, y luego quedará más claro si vale la pena invertir en la energía nuclear o no.

Sin embargo, los autores del estudio «El valor económico de la energía nuclear en los sistemas energéticos del futuro» de la Universidad de Groningen tienen conclusiones muy diferentes. Son nuevos en el campo de la información, pero como se basan en el estado del mercado eléctrico real de los Países Bajos, parecen muy convincentes.

Los investigadores compararon la economía de la inversión en energías renovables y la generación nuclear en el contexto de la generación de energías renovables en alta proporción en la canasta energética. Según las Estadísticas de los Países Bajos, la participación de las energías renovables en la balanza energética de los Países Bajos en 2021 fue del 12 %. Se puede suponer que dicho indicador ya se entiende como una «alta participación». A modo de comparación, según PRIS, el porcentaje de la participación de la generación nuclear en 2021 fue del 3,1%.

Como ejemplo para la investigación se tomaron las centrales nucleares con una capacidad de 1 GW, una planta eólica marítima y una central de energía solar con la misma capacidad. En sus cálculos, los autores partieron de las estimaciones externas ya existentes. Según ellos, la unidad de la central nuclear se puede construir por 4,2 millones de euros por 1 MW (compárese con las estimaciones de la AIE anteriores) durante los siete años posteriores a la obtención de la licencia, después de lo cual operará durante 60 años más. Luego, la unidad se desmantelará a un costo del 15% del costo inicial.

La comparación de los costos y el cálculo de los valores de las inversiones en energía nuclear, solar y eólica (tanto terrestre como marítima) mostró que en todos los escenarios todas las tecnologías consideradas en el estudio necesitan los subsidios para recuperar los costos, pero la energía nuclear es más rentable. “Basándonos en una serie de escenarios para el desarrollo del mercado eléctrico [holandés], también hemos llegado a la conclusión de que una central nuclear requerirá más subsidios (en euros/MWh) que una planta eólica terrestre, pero menos que una planta de energía solar o un parque eólico marítimo. Sin embargo, en un escenario con una mayor participación de las plantas de energía renovable, los parques eólicos terrestres también requerirán más subvenciones que las centrales nucleares, lo que se asocia a una reducción significativa del precio de venta de la energía procedente de las fuentes de energía renovables. En consecuencia, con una gran cantidad de capacidad renovable instalada, las inversiones en la construcción de las centrales nucleares resultan ser más efectivas que el aumento de las plantas de energía renovable”, concluyen los autores del estudio.

El aumento de la generación renovable es peligroso para la propia generación renovable, ya que el precio real de compra de la electricidad disminuye, como describe el estudio, de 50 a 10 euros por MWh. Como resultado, la generación de electricidad deja de ser rentable y las centrales dejan de producir, y este es un factor clave que obstaculiza el aumento de las capacidades renovables. Para las centrales de energía nuclear, la caída en el precio real de compra de electricidad con una gran proporción de generación renovable no es tan dramática. El precio baja de los 40 euros actuales a tan solo 35 euros por MWh, ya que las centrales nucleares pueden producir y vender electricidad durante las horas en que la generación renovable no está operativa.

El análisis demostró que el precio LCOE (Level Cost of Energy) de las tecnologías no es constante y depende en gran medida de la situación del mercado. En un escenario con muchas energías renovables y solo un modesto crecimiento de la demanda, todas las tecnologías están en declive. Esto se debe a que incluso los productores con bajo costo marginal detienen la producción cuando los precios de la electricidad son demasiado bajos. Pero, aunque se apoye la generación renovable, el esquema previsto requiere que no se brinde apoyo cuando el precio de mercado cae por debajo del costo marginal. Como resultado, con una gran cantidad de generación renovable, las capacidades de energía están inactivas y el LCOE crece. Esta conclusión se realiza sin tener en cuenta las restricciones de generación de la red que pueden imponerse a la generación renovable debido a la congestión durante los períodos de condiciones climáticas favorables. Si persisten las restricciones de red, el uso de la generación renovable será aún menor.

Objetivos climáticos de la Unión Europea

  1. Mitigación de las consecuencias del cambio climático.
  2. Adaptación al cambio climático.
  3. Uso sostenible y protección de los recursos hídricos y marinos.
  4. Transición a una economía de ciclo cerrado.
  5. Prevención y control de la contaminación.
  6. Protección y restauración de la biodiversidad y los ecosistemas.

Con el aumento en la participación de la generación renovable, el factor de utilización de la capacidad instalada de las centrales nucleares disminuye del 90% al 60%. Pero, en términos relativos, el factor de la capacidad de generación renovable también disminuye. Esta es otra confirmación de que una proporción demasiado alta de la generación renovable reduce la eficiencia económica de todo el sistema energético. Este efecto se compensa parcialmente si crece la demanda.

Los investigadores también compararon los subsidios que necesita cada tecnología para reducir las emisiones. Resultó ser que, en un escenario con una gran cantidad de generación ya instalada, los costos para la reducción de las emisiones, que se miden en euros por tonelada de carbono, son significativamente menores para la energía nuclear que para la generación eólica y solar. El resultado también está asociado a una disminución en el precio real de compra de la electricidad de generación renovable. “De esto se deduce que para reducir las emisiones de carbono, la construcción de las centrales nucleares es más eficaz que la construcción de fuentes de energía renovables”, resumen los autores del informe.

Los investigadores concluyeron que, a pesar de la política de fomento del desarrollo de las fuentes renovables, estas no serán suficientes para alcanzar los objetivos climáticos. Una de las razones es la creciente demanda de electricidad debido a la electrificación y la producción de hidrógeno. Por esta razón, cada vez se presta más atención a la otra fuente de energía libre de carbono que es la energía atómica. El gobierno holandés, por ejemplo, anunció recientemente que permitiría la construcción de dos nuevas unidades de potencia nuclear en los Países Bajos.

Parecería que, a la luz de la ruptura de las relaciones entre los países europeos con Rusia, Rosatom podría estar contenta por el hecho de que la Unión Europea considerara la energía nuclear ambientalmente sostenible. La AIE recomendó las medidas para el desarrollo de la energía nuclear y, en los Países Bajos, con cifras en la mano, confirmaron que en unas condiciones en las que la participación de la generación a partir de las fuentes de energía renovables es alta, ¿no será más rentable no seguir incrementándola, sino construir una central nuclear?

En primer lugar, la metodología de los cálculos de los científicos holandeses puede ser utilizada por otros países, incluidos los países no europeos, para la evaluación de los costos de la estabilidad energética y la reducción de la huella de carbono y, además, para asegurarse de que la central nuclear sea rentable y llegar a un acuerdo con Rosatom.

En segundo lugar, a pesar del completo silencio por parte de la AIE sobre los logros de Rusia en la generación nuclear, Rosatom sigue siendo el líder en la construcción de centrales nucleares en el extranjero, con una amplia experiencia y está lista para compartir este conocimiento a través de asociaciones.

Recomendaciones de la AIE para el sector político

  1. Extensión de vida de las centrales
  2. Agregar valor a la generación despachable baja en carbono para los mercados de electricidad.
  3. Determinación de las formas para la financiación de nuevos reactores.
  4. Garantizar una gestión de seguridad eficaz y eficiente.
  5. Implementación de soluciones para la eliminación de los residuos nucleares.
  6. Acelerar el desarrollo y la construcción de pequeños reactores modulares.
  7. Revisión de los planes en función de los resultados logrados.

En tercer lugar, el entorno político es cambiante. La energía nuclear está diseñada para décadas de cooperación, y durante los 80 años de su existencia, ha visto guerras, paz, enfriamiento y calentamiento. Por lo tanto, hay que alegrarse de que el interés por la energía nuclear esté reviviendo en el mundo. Sin duda, la competencia, capacidades científicas y de ingeniería de Rosatom, debido al crecimiento de este interés, serán demandadas de una forma u otra.